La tierra: Las Albarizas

    

El Marco de Jerez, que tiene una superficie de unas 10.500 Has. de viñedos, presenta horizontes abiertos, suavemente ondulados, característicos del viñedo jerezano, en el cual hay que destacar la singularidad de su blanca tierra : la "albariza". La albariza (alba significa blanca en latín) es la tierra más idónea para la producción de uvas aptas para la elaboración del Jerez, y la que proporciona los vinos de mejor calidad.  

 



La roca albariza es una marga blanca y orgánica formada por la sedimentación de las aguas de un mar interior que cubría la comarca en el periodo Oligoceno. Es rica en carbonato cálcico, arcilla y sílice. La albariza tiene un alto poder retentivo de la humedad, almacenando la lluvia caída en invierno para nutrir la cepa en los meses secos. Dentro de las denominadas tierras "albarizas" exísten en el Marco las conocidas bajo los nombres de Tajón, Tosca, Lantejuelas, Barejuelas y Lustrillos.

Exísten en el Marco otras variedades de tierras también destinadas a la producción de vinos de Jerez, aunque en porcentajes menores, llamadas "barros" y "arenas".